El boletín de peligro de avalanchas tiene 5 elementos. ¿Los conocés todos?

22 junio, 2026
BLOG

Antes de salir al backcountry, la mayoría de la gente revisa el boletín de peligro de avalanchas y mira el número. Peligro 2. Peligro 3. Y lo cierra.

Ese número importa. Pero el boletín tiene cuatro elementos más que son igual de importantes — y que juntos te dan una imagen mucho más completa de lo que vas a encontrar en el terreno.

Acá los recorremos uno por uno.

El nivel de peligro: el punto de partida

La escala de peligro de avalanchas en Sudamérica va de 1 (Bajo) a 5 (Extremo). Está diseñada para comunicar de forma rápida la probabilidad de que ocurra una avalancha, su tamaño probable y cómo está distribuida en el terreno.

Escala Pública de Peligro de Avalanchas en Sudamérica

Lo que dice cada nivel en términos prácticos:

1 — Bajo: Manto nivoso generalmente estable. Condiciones seguras para desplazarte con criterio. Igual, prestá atención a características de terreno específicas.

2 — Moderado: Algunas placas inestables en terreno específico. El peligro está localizado — la clave es identificar dónde. La mayoría de los días de backcountry en temporada normal son nivel 2.

3 — Considerable: Placas inestables probables en terreno con características identificadas. Es el nivel donde más accidentes ocurren — no porque sea el más peligroso, sino porque mucha gente sale igual y subestima la especificidad del terreno afectado.

4 — Alto: Condiciones muy peligrosas. Las avalanchas probables son grandes en muchas áreas. No es terreno para improvisar.

5 — Extremo: Evitá todo el terreno de avalanchas. Punto.

Pero el nivel solo no alcanza. Los pronosticadores llegan a ese número desde varios caminos diferentes: es una conjunción del problema, su tamaño y su probabilidad de ocurrencia. Lo que más nos interesa es qué daño nos puede hacer ese problema mañana en el terreno. Para entenderlo, necesitás los cuatro elementos que siguen.

Los problemas de avalanchas: qué tipo de inestabilidad está activa

El boletín identifica hasta tres problemas de avalanchas en orden de preocupación. Esto es lo más importante que podés leer en el boletín, porque define completamente la estrategia del día.

El sistema del CIAv — el servicio de pronóstico que funciona muy bien en el área de Bariloche y Chaltén, disponible en avalanchas.com.ar — sigue la clasificación internacional e identifica nueve tipos de problemas. Los más frecuentes en la Patagonia y los Andes centrales durante el invierno son:

Placa de viento: Nieve que el viento compactó y depositó a sotavento de crestas, filos y cambios de pendiente. Se reconoce porque la superficie se ve diferente — más opaca, a veces con textura irregular. Es localizada pero puede aparecer donde no la esperás si no leés bien el terreno.

Placa de tormenta: Una o más capas de nevada reciente consolidadas sobre una superficie más débil. Es más amplia que la placa de viento porque no depende del viento para formarse — cubre la mayoría de las pendientes donde pueden ocurrir avalanchas. Se estabiliza en días a una semana después de la tormenta, dependiendo de las temperaturas.

Placa persistente: El problema más difícil de gestionar. Una capa débil enterrada en el manto nivoso que puede quedar activa durante semanas o meses. A diferencia de la placa de viento, generalmente no hay señales obvias en la superficie. Requiere paciencia y voluntad de evitar pendientes sospechosas durante mucho tiempo, incluso cuando el terreno se ve perfecto.

Placa profunda persistente: Similar a la anterior pero con la capa débil en la base del manto. Difícil de activar, pero cuando ocurre genera avalanchas muy grandes. Es el escenario de baja probabilidad / consecuencia extrema.

Cornisas: Masas de nieve que sobresalen en filos y crestas, formadas por el viento. Pueden desprenderse incluso en terreno plano detrás de la cresta. Una cornisa pequeña puede tener suficiente masa para ser destructiva por sí misma, o para disparar una placa debajo.

Un día de nivel 3 por placa de viento es completamente diferente a un día de nivel 3 por placa persistente. El número es el mismo. Las decisiones de terreno son distintas.

La roseta de peligro: dónde está el problema

La roseta de peligro es el diagrama circular que encontrás en cada boletín. Combina dos cosas:

  • Orientación / Aspecto: a qué dirección da la pendiente (norte, noreste, este, etc.)
  • Zona de altura: alpina (por encima de la línea de árboles), media montaña (en la franja de transición), o baja montaña (debajo)

La definición de las zonas depende de cada centro de pronóstico y de las características geográficas de la zona del boletín.

Ejemplo de roseta de peligro de un boletín del CIAv

Cómo usarla en la práctica: si la roseta muestra que el problema de placa de viento está en orientaciones este, norte y noreste en zona alpina, eso te dice que las pendientes con esa orientación y esa altura son las que requieren máxima atención. Las orientaciones sur y suroeste a menor altura son tu terreno más seguro del día. Pero también buscamos la mejor calidad de nieve, por lo que siempre es un equilibrio entre seguridad y calidad.

La roseta convierte el boletín en una herramienta de planificación de ruta concreta. No es un gráfico decorativo.

Probabilidad y tamaño: cuánto y qué tan probable

Probabilidad de disparo: ¿Qué tan fácil es gatillar la placa? Puede ir de “improbable” a “muy probable”. Cuando dice “probable”, una sola persona con esquís puede ser suficiente para activar una placa en terreno cargado. Cuando dice “posible con disparo remoto”, significa que podrías disparar una placa estando parado en terreno que parece seguro, porque la propagación viaja a través del manto nivoso — muy común en problemas persistentes con propensión a la propagación.

Tamaño esperado: Las avalanchas se clasifican de D1 (no puede enterrar a una persona) a D5 (catastrófica). Un problema de nivel 3 con placas grandes en zona alpina no es lo mismo que un nivel 3 con avalanchas pequeñas en baja montaña.

Combiná la probabilidad con el tamaño para entender las consecuencias reales: una probabilidad baja con tamaño D4 sigue siendo un escenario peligroso.

La tendencia y la validez horaria: cuándo es este boletín

Los boletines tienen un horario de validez y una tendencia. Si el pronóstico indica que el peligro va a aumentar por la tarde por calentamiento o por lluvia, eso define tu ventana de tiempo.

Salir temprano cuando el boletín dice “peligro creciente por la tarde” no es obsesión — es planificación. La nieve que a las 9 de la mañana está firme puede estar saturada de agua a las 14:00 y generar avalanchas de placa húmeda o avalanchas sueltas húmedas en pendientes que ya habías bajado.

Boletín + terreno + observaciones: los tres elementos juntos

El boletín es regional. Describe el peligro para un área amplia, no para la ladera específica donde vas a esquiar. Por eso siempre se complementa con lo que observás en campo:

  • ¿Hubo actividad de avalanchas reciente en la zona?
  • ¿El manto hace ruido hueco cuando pisás? (Señal de capa débil)
  • ¿Hay grietas que se propagan bajo tus pies o esquís?
  • ¿Las condiciones de nieve coinciden con lo que describió el boletín?

Si el boletín identifica un problema de placa de viento en orientación este/norte y en campo no encontrás nieve transportada ni superficies opacas en esa orientación, podés ajustar tu lectura. Si encontrás más señales de las que esperabas, confiá en lo que ves. Pero siempre dentro de un margen — no te motivés de más, porque acá entra nuestra mente.

Toma de decisiones en avalancha: errores comunes

Y siempre, siempre, tomá en cuenta las trampas de terreno: arroyos, acantilados, coladores — lugares donde una avalancha pequeña puede tener consecuencias desproporcionadas.

Dónde conseguir el boletín en Argentina

El sistema de pronóstico de avalanchas en Argentina está en desarrollo y hay un mundo por delante. Según la zona:

  • Bariloche y Chaltén: avalanchas.com.ar — el servicio del CIAv, referencia en Argentina, con boletines para Bariloche y Chaltén. Próximamente en San Martín de los Andes.
  • Zona central (Mendoza, Corredor Ruta7, Las Leñas): No hay informes periódicos. Algunos grupos locales publican como @aconcaguaavalanchas en Instagram y Fundación Riscos Andinos en la zona de Pehuenche.
  • Ushuaia: Club Andino Ushuaia y guías locales certificados como Patagon Mountain Agency publican eventos especiales. También existe @avalanchasushuaia en Instagram.

Vale tener en cuenta que, excepto el CIAv, ninguno de los demás cuenta con infraestructura de corrales nivo-meteorológicos, estaciones permanentes, observadores y pronosticadores con tareas recurrentes y definidas, y un modelo consistente con trayectoria. Por lo que su exactitud puede no ser la mejor. Hacer un boletín es costoso y requiere apoyo de entidades públicas y/o privadas.

El boletín del CIAv en avalanchas.com.ar es el punto de partida para cualquier salida en la región de Bariloche. Complementalo siempre con información de campo reciente de guías y grupos que hayan salido antes que vos.

En resumen

El boletín de peligro de avalanchas tiene cinco elementos que trabajan juntos:

  1. El nivel de peligro — la escala de 1 a 5
  2. El problema de avalanchas — qué tipo de inestabilidad está activa
  3. La roseta de peligro — en qué orientaciones y alturas está el problema
  4. La probabilidad y el tamaño — cuánto y qué tan probable
  5. La tendencia horaria — cuándo es mejor salir

Leer los cinco tarda diez minutos. Y cambia cómo planificás la ruta, el timing de la salida, y las decisiones que tomás en terreno.


En Backcountry Cooperative damos cursos N1 y N2 de gestión de riesgo de avalanchas con salidas de campo en Patagonia. Si querés aprender a leer el terreno y el manto nivoso en profundidad, mirá los próximos cursos →